Pues esto es un blog hecho desde Córdoba con el corazón de metal y la sangre blanquiazul dedicado a esos extraños ¿seres humanos? que han nacido con el HEAVY y/o el REAL CLUB DEPORTIVO ESPANYOL en el corazón.
Una de las defensas 100% egarenses de la epoca (55-56). De izquierda a derecha, Argilés, Parra y Faura.
Aprovechando el parón liguero vamos a retomar una sección que no quiero que caiga en el olvido porque para eso está: para no olvidar. Y hoy vamos a recordar al, hasta hace unos meses, jugador que mas partidos disputó con la camiseta del ESPANYOL.
Antoni Argilés Anton nació en Terrassa el 31 de diciembre de 1931. Jugó en el Terrassa desde los 15 años, 3 temporadas en el amateur (46-49), y una en el primer equipo en 3ª División (49-50). La temporada siguiente (50-51) ficha por el Espanyol. Hay que decir que en aquella epoca las relaciones entre el Terrassa y el RCDE eran excelentes, y numerosos jugadores del Terrassa fichaban por el ESPANYOL (Celma, Artigas, Cruellas, Flotats, Marcet...). Hasta cinco egarenses coincidieron en los 50 en la plantilla espanyolista.
A punto de cumplir 19 años debuta en Sarriá un 29 de octubre de 1950, en un partido contra el At. Madrid (ganó el Espanyol 4-3). Dueño y señor de la banda derecha, formó algunas de las mejores defensas de la epoca junto a jugadores como Bartolí, Dauder o Faura. Prueba de ello es que en los 50 el Espanyol fue dos temporadas (52-53 y 53-54) el equipo menos goleado de la Liga. Fue el capitán durante varias temporadas. No llegó a jugar con la Selección porque las dos veces que fue convocado se lesionó, aunque si jugó con la Selección “B” que entonces existía cinco partidos. Josep Parra compañero en el campo durante 7 temporadas (50-57) y cuñados fuera del “verde” decía de Argilés que “era un jugador con un temperamento muy fuerte. Era una persona tranquila, pero en el campo se transformaba”. Su último partido de liga con el Espanyol fue el 26 de abril de 1964 en Sarria ante el Sevilla (ganó el Espanyol 1-0). Cabe destacar que conserva el record de minutos (26.498) pues de los 301 partidos que disputó, solo en 3 de ellos tuvo que retirarse por lesión, si además tenemos en cuenta que en aquella epoca no había cambios...
A partir de ahí comenzó su carrera de entrenador (Badalona, Sant Andreu, Nástic, Europa) llegando a dirigir al Espanyol durante la temporada 68-69. Se unió al equipo de los veteranos cuando se creó en los años 70.
La trayectoria de Argilés ha marcado a la familia, como muestra decir que uno de sus hijos es el presidente de la Penya Pericos de Matadepera. En los años 80, ve los partidos en Sarria con su hijo Alfons, quien cuenta como anécdota que “acertaba con todos los delanteros, con los del equipo visitante y los nuestros. Siempre sabía por dónde intentarían irse del defensa. Curiosamente, con el único que nunca acertaba era con Valverde”.
Gracias a todo esto, Antoni Argilés tiene dedicada una plaza en Terrassa. Esperemos que a partir del año que viene, tenga también un recordatorio en Cornellá...
Fuentes consultadas: Diari de Terrassa (19-1-2008).
Manuel Meler junto al emblema y el lema del 75 aniversario. Más acertado imposible.
Es el primer presidente que llega a esta sección y no es por casualidad. Manuel Meler Urchaga nació en Borja (Zaragoza) el 16 de febrero de 1922 aunque se consideraba un gran barcelonés. Su vinculación con el Espanyol se remonta a los años 30, cuando fue jugador de la Peña Saprisa, entonces el segundo equipo del club. Llegó a la presidencia en el verano de 1970, con el equipo recién ascendido a 1ª División, y conocedor de los problemas del club, gracias a su etapa como directivo bajo la presidencia de Joan Vilá Reyes. Sabedor de la grave situación ecónomica, su primera medida fue suprimir las secciones deportivas como el baloncesto o el atletismo. Gracias a su gran responsabilidad y mejor hacer, el club siguió creciendo en patrimonio. Consiguió comprar los terrenos lindantes a Sarriá necesarios para construir la tribuna nueva… y la construyó, al igual que el nuevo graderío de Gol Norte. En el verano de 1971, el R.C.D. ESPANYOL fue de gira por la URSS, siendo de esta manera el primer club español que jugó en aquel país. En la 72-73 y coincidiendo con el 50 cumpleaños de Sarria, el R.C.D. ESPANYOL firmó la mejor temporada de su historia en la liga, luchando por el título hasta las últimas jornadas, a falta de 4 estaba a un solo punto del líder, el At. Madrid. En el verano de 1974 crea nuestro torneo veraniego: el Ciudad de Barcelona, además del Nostra Catalunya, torneo que disputaban los equipos catalanes mejor clasificados en 2ª y 3ª. En 1975 recuperó para la historia la aventura del CLUB X pues aquellos 3 años sí contabilizaron en el 75 aniversario, cosa que no pasó en el 50 aniversario (se celebró en 1953). Organizó varias giras por el lejano Oriente que dejaron buenos beneficios al club. Creó la Agrupación de veteranos. En 1977 fue reelegido presidente por aclamación, lo que le permitió ser el presidente con el mandato mas largo en la historia del club. Una de sus últimas decisiones puede resumir perfectamente su buena gestión: fichó a JOHN LAURIDSEN. Otra muestra de señorío y reconocimiento hacia su persona es la de su lugar de nacimiento: Borja. Allí el campo de fútbol municipal lleva su nombre, además de celebrarse el trofeo MANUEL MELER y ser el presidente de honor de la S.D. Borja. En 1982 dejó la presidencia por motivos de salud, pero siguió muy ligado al club, era socio de Honor, socio de Mérito y socio de Oro, así como presidente del Senado del club y presidente de Honor de la Agrupación de Veteranos. Anteponía el diálogo a la discusión. El espanyolismo le idolatraba. En las asambleas le pedían que interviniera y era ovacionado antes y después. Su palabra era casi ley, pero sólo aconsejaba si se lo pedían pues siempre eludió el protagonismo. D. Manuel Meler falleció el 9 de Enero del 2006 en su domicilio de Barcelona.
Aquí podeis ver el emblema del 75 aniversario y uno de los mejores equipos de la historia del RCD. ESPANYOL, el de la temporada 72-73: De pie, Borja, Granero, De Felipe, Ochoa y Poli. Agachados, Roberto Martínez, Solsona, Amiano, Jose María y Pepín.
Hoy viene a esta sección un hombre al que todos los que hemos estado alguna vez en Sarriá, hemos aplaudido, vitoreado y aclamado como si cada domingo metiera el gol de la victoria en el minuto 93. Es Pepe Guijarro de Leon.
Pepe Guijarro, un manchego de nacimiento (1933-2007, Manzanares, Ciudad Real), se ganó a pulso durante 32!!! años el cariño de todo Sarriá. Llegó al RCDE en la temporada 59-60. Se casó con Pilar, hija del entonces masajista del MAGICO Jesús Andújar. "Debutó" como "masajista titular" en un Far$a - MAGICO!!!, pero además de masajista ejerció de ayudante, delegado y por supuesto confesor del vestuario. En aquellos años en que los estamentos médicos de los clubs no tenían la presencia que ahora, era habitual que fuese él quien decidía si un jugador jugara o no: "los médicos han invadido el terreno del masajista, pero antes lo hacíamos casi todo. Yo he dado dos veces la vuelta al mundo con el equipo y sólo llevaba un vademécum y un maletín lleno de medicamentos. Y cuando escribía en la pizarra 'este viernes, cóctel', los jugadores ya sabían que tocaba pinchazo de vitaminas". Aquellas veloces carreras para reparar a nuestros jugadores con su inseparable bolsita de agua milagrosa y quien sabe que productos magicos mas bajo el brazo, producían en el público una sensación de cariño irremediable hacia aquel personaje. Cuando Pepe Guijarro había realizado su trabajo y volvía hacia el banquillo por detras de la portería de Gol Sur, los cánticos atronaban Sarriá: "Guijarro, presidente...Guijarro, presidente" y Guijarro andando ya más tranquilo en una especie de paseillo taurino, saludaba al tendido con su inseparable sonrisa en el rostro y (a mi me lo parecía) un poco sonrojado por aquellos momentos de "gloria". De cualquier forma Pepe Guijarro sigue entre nosotros, y no solo en nuestro recuerdo, pues uno de sus cuatro hijos, Pepe por mas señas es actualmente uno de los fisios de la cantera espanyolista. Como homenaje, el día del ESPANYOL - Villarreal (menudo partidazo!!!) la grada mostró una pancarta de apoyo a la que desde aquí me sumo aunque sea meses después.
Y como todas las historias, ésta también tiene su punto negro: la directiva. Buscando información sobre Pepe Guijarro he podido leer que NO FUE INVITADO¡¡¡¡ a la fiesta del Centenario. Sin comentarios.
La historia más grande se escribe con detalles pequeños, y hoy, desde este humilde rincón quiero homenajear a dos personas sin las que la historia de nuestro RCDE seguramente sería diferente (y quizás mas triste). Fueron dos jugadores humildes, que nunca dieron un problema y que supieron estar en su sitio y además dando seguramente más de lo que muchos esperaban, cuando más se les necesitaba. Tienen en común el lugar que ocupaban en el campo: la portería. Un lugar difícil nunca debidamente recompensado como demuestran estos dos heroes (para mi lo son). Vamos con su historia...
Iremos por orden cronológico, asi que toca el turno de PIRIS. Rafael PIRIS Esteban nació en Alta (Baleares) el 18-12-1932. Llegó al ESPANYOL procedente del Granada en la temporada 61-62 y permaneció en Sarriá hasta la 65-66, jugando en 4 temporadas en 1ª 18 partidos (la 62-63 estuvimos en 2ª). Fue precisamente en esa temporada en 2ª donde PIRIS ganó su sitio en la historia del MAGICO. Durante la temporada LÓPEZ fue el portero titular, pero cuando llegó la promoción se lesionó y saltó a la titularidad nuestro protagonista. En la ida en Sarriá ganamos 2-1 y en Mallorca perdimos 2-1, como entonces no había prórroga ni penalties, hubo que jugar un partido de desempate en el Bernabeu el 23-5-63. Durante la primera parte PIRIS lo paró todo, mientras IDIGORAS marcaba el gol del ascenso al rematar con la nariz¡¡¡¡ un corner. En la 2ª parte PIRIS continuó el recital poniendole la guinda en el minuto 90 al sacar de la escuadra una falta directa. Como muestra de lo impresionante que debió ser la "palomita", decir que Enrique Fernández, locutor de Radio Barcelona, cantó gol... pero el ESPANYOL volvía a 1ª. Al día siguiente en el aeropuerto del Prat, recibimiento multitudinario, con PIRIS e IDIGORAS llevados a hombros.
El "Macario" Meléndez.
El segundo de nuestros protagonistas puede que lo conozcais, yo desde luego he gritado alguna vez que otra lo de "Macario...Macario" en el gol sur de Sarriá. MELÉNDEZ llegó al ESPANYOL en la temporada 86-87, estuvo hasta la temporada 91-92, jugando en las 5 temporadas de 1ª ¡¡¡5!!! partidos. Eterno suplente de D. TOMMY N'KONO y despues de BIURRUN. Su día de gloria también fue en una promoción de ascenso, la de la 89-90 contra el Málaga. N'KONO estaba en Italia jugando el Mundial y el "MACARIO" tenía rotas dos costillas... Otro año en 2ª era el horizonte negro que se presentaba pero... En Sarriá ganamos 1-0 con gol del "mitico" GABINO y en La Rosaleda perdimos 1-0, pero esta vez si había prorroga y... penaltis. JARO (portero del Malaga y ex del Madrid), lanzaba el último, si lo marcaba el ESPANYOL se quedaba en 2ª pero por un día el DIOS DE LOS PENALTIS nos echó una mano y el balón se fue a las nubes. El 15º penalti (el penalti bonito) lo lanzó el malaguista VILLA y... el "MACARIO" lo paró¡¡¡ Lanzaba el ESPANYOL, si marcabamos volviamos a 1ª, lo lanzó ALBESA, un central criado en la masía, fuerte y por el centro... GOOOOOOOOL¡¡¡ A primera otra vez¡¡¡¡ Impresionantes las sevillanas que se marcó GABINO (que no pudo jugar la vuelta) en el vestuario, ALBESA se autoproclamó perico forever... Y nuestro protagonista fue mas "heroe" que nunca...
Creo sinceramente que estas personas y otras como estas, merecen nuestro recuerdo y gratitud. Ser agradecidos nos hace más grandes.
Como deberes futbolisticos os voy a dejar la biografía de este monstruo.
El “sheriff” de la defensa blanquiazul durante 11 años es argentino de nacimiento. Además, es el jugador extranjero que mas partidos ha jugado con la camiseta perica y tercero en el total. Ha ganado dos Copas del Rey. Ha ayudado a salvar el equipo en los momentos más difíciles, pero por encima de todo, Mauricio POCHETTINO Trossero es… PERICO.
Nacido en Murphy, Santa Fe, el 2-3-72, “el jefe” se dio a conocer futbolísticamente hablando, en Newell’s, allí debutó con apenas 17 años. Sus descubridores fueron nada mas y nada menos que Marcelo Bielsa y Jorge Griffa, curiosamente los dos también con pasado espanyolista. Jugó en 6 temporadas 158 partidos, ganando 2 “aperturas” (90 y 92) y dos “clausuras” (91 y 92), siendo también finalista de la Copa Libertadores en el 92), demostrando que pese a su juventud, allá en Newell’s ya era “el sheriff”.
En el verano del 94, con los 22 recién cumplidos cruza el charco y en Montjuic también se convierte en “el sheriff”. Central duro y expeditivo estuvo muchos veranos en la orbita de los grandes, pero un año tras otro seguía de blanquiazul, ganándose domingo a domingo nuestro cariño, a base de lucha, entrega y un espanyolismo declarado. En 1998 le llega la llamada de la “albiceleste” con la que juega un total de 20 partidos.
A mitad de la temporada 2000-2001 ficha por el P.S.G. francés, donde gana una intertoto y juega una final de la Copa de Francia. En el 2003 ficha por el Burdeos pero a mitad de esa temporada (03-04) y con el Espanyol hundido en la clasificación acude al rescate y juega los 21 últimos partidos consecutivos, contribuyendo de manera decisiva a la salvación (la del día del Murcia). Tras proclamarse campeón de copa en el 2006 y vivir “el gol de Coro” desde el banquillo, y cuando todavía le quedaba un año de contrato, el “poche” decidió colgar las botas.
El 17 de Septiembre de 2006, antes del Espanyol – Celta, Mauricio Pochettino recibió la insignia de oro y brillantes del club. En la rueda de prensa de su despedida no pudo evitar ni las lágrimas ni su espanyolismo: "Han sido dos etapas muy productivas para mí y quiero estar contento en mi adiós. Agradezco a todo el mundo lo que me ha dado y siempre estaré aquí para lo que necesite la institución, porque éste es el club de mi vida"."Espero que la gente me recuerde por mi profesionalidad, mi honestidad, mi personalidad y por el trabajo que he hecho, más allá de por un gol o un pase mal hecho". "Tuve ofertas, es cierto, pero sólo me siento capacitado para jugar de blanquiazul, de local y en Montjuïc. ¿Queda claro?".
Desde aquí decir, que entre Pochettino y el Espanyol nunca ha habido un adiós, sino un hasta luego, y desde que decidiste colgar las botas eres uno mas de los nuestros pues has demostrado con creces que eres un perico de la cabeza a los pies, ¿Queda claro?
Ya llegó el sábado, pero no llega el fútbol, así que pa intentar remediarlo vamos a poner otra biografía perica. Hoy toca uno de los históricos de los primeros años: Crisanto Bosch Espin, extremo izquierda. Nació en Barcelona el 26 de diciembre de 1907. Jugó en el R.C.D. Espanyol desde 1928 (procedente del Júpiter), hasta 1943, año en el que pasó a ser entrenador formando tandem con Pitus Prat. Durante la guerra civil, junto al también jugador Trabal, y el administrativo Manuel Cuervas, mantuvo la plantilla reagrupada a la espera del final del conflicto. Es uno de los seis jugadores de la historia del R.C.D. Espanyol que tienen dos Copas de España en su palmarés, y junto a otro histórico como “Pitus” Prat, los únicos que ganaron las dos primeras. Lo cual da una idea de su fidelidad al R.C.D. Espanyol, pues no hay que olvidar que entre las dos primeras copas transcurrió la guerra civil. En la primera jugó y marcó el segundo y definitivo gol a pase de Padrón. Precisamente con Padrón formó un ala izquierda de leyenda, llegando a jugar juntos en la selección. Fue internacional en 8 ocasiones, participando en el Mundial de Italia’34, y en la mayor goleada de la historia de la selección: un 13-0 a Bulgaria el 21 de mayo de1933. Tuvo su partido de homenaje en Sarriá el 3 de septiembre de 1944, enfrentándose el R.C.D. Espanyol a una selección catalana. Los últimos años fue conserje de Sarriá. Murió el 13 de abril de 1981. Pero la cosa no queda ahí: Su hija María Bosch nació en el chalet que había antiguamente en el Gol Sur de Sarriá. Si hay alguien que puede presumir de ser peric@ de nacimiento es ella: “Es una anécdota, aunque es algo especial, ya que me he vinculado definitivamente al club”. Ha dedicado prácticamente toda su vida al R.C.D. Espanyol como secretaria y por supuesto aficionada. En este caso se puede hablar tranquilamente de sangre blanquiazul. El dia del último partido en Sarriá, María llegó al campo, hizo las fotocopias de las alineaciones para la prensa, después fue a su asiento de preferencia… sólo aguantó 45 minutos. En el descanso su sobrino la llevó a casa, a acompañar a su madre, que llevaba una semana enferma de tanto llorar y llorar... "no puedo aguantar más, tengo que marcharme, no puedo resistirlo..." Cuando se vendió Sarriá, se vendió su casa: “Pocas personas sintieron tanto el día en que el Espanyol se fue de Sarriá, mi familia ha estado muy vinculada al club” Si algún perico cree que personas así no merecen unas líneas en la historia de nuestro R.C.D. Espanyol que lo diga.
Alineacion ultima victoria (1-3) en el Camp Nou 28-3-1982. De pie: Canito, Miguel Angel, Job, Molinos, Escalza, Custers. Agachados: Urbano, Lauridsen, Gimenez, Vilches y Marañon.
Quisiera empezar aquí esta sección dedicada a grandes personajes del RCD ESPANYOL, con la historia de un jugador que, para los pericos es todo un simbolo. Su historia deportiva, la que le hizo grande, transcurrió hace ya casi 30 años, entre eso y su triste final no goza del recuerdo y admiración que a mi modesto entender debiera tener.
Nacido en Llavorsí (Lleida) el 22 de Abril de 1956. Su padre murió cuando él era muy pequeño y su madre lo internó en el colegio La Salle de Nuestra Señora del Port de Barcelona (barrio en el que yo naci y vivi), donde se crió entre huérfanos y abandonados. Como en su día pronosticó el mítico Kubala, nuestro protagonista “podría haber sido el mejor líbero de la historia del fútbol español”. Sin embargo, la carrera de José López Cano “Canito”, se malogró por su carácter difícil y complicado, y nunca tuvo el reconocimiento que su gran clase mereció. Formado en la cantera del C. At. Iberia (equipo donde yo jugué de infantil y juvenil), Canito muy pronto destacó como un defensa de extraordinaria colocación, cuya virtud más sobresaliente era la de ser uno de esos tipos que viven adivinando el pase del contrario. Ganaba por anticipación, no rehuía el choque y conocía los secretos del juego. Recaló en el Lloret, y fue allí donde, al coincidir con otro Cano, se le empezó a llamar Canito. Los dos Cano y Ventura formaron un trío tan famoso en la localidad de la costa gerundense que el Espanyol se interesó por él. Canito pasó el examen, salvó la reválida como cedido en el Lleida y regresó al Espanyol, donde José Emilio Santamaría le hizo debutar, con 20 años, en un partido contra el Real Madrid, que ganó el conjunto catalán (4-1). Luego vino la mili, la cesión al Cádiz, aquella tarde en el Camp Nou en que le hizo un globo a Cruyff y la vuelta al Espanyol. Por fin pudo comprarse un 1430 metalizado, gastarse 250.000 pesetas en un traje exclusivo, salir con la rubia más despampanante de Bocaccio, llenar de regalos a sus amigos de las casas baratas y costearle un viaje a Estados Unidos a un compañero. Después de un rosario de partidos excelentes, donde su reputación como defensa imperial traspasó las fronteras españolas, el Barça se planteó su fichaje. Josep Lluís Núñez dio un golpe de efecto, se adelantó al interés del Real Madrid y el Atlético y le fichó por 50 millones de las antiguas pesetas en 1979. Eran tiempos en los que el genial Canito había llegado a vestir la camiseta de la selección española, ya que en el año 1977 fue por Ladislao Kubala, siendo después internacional en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, en los que marcó un gol frente a Israel. Lo peor es que ni siquiera el Camp Nou le amilanó, y mantuvo su conducta extraña: llegó a aplaudir ante su propia afición azulgrana los goles pericos de Morel en Alicante o de Urbano en el Bernabéu y explotó en un partido de Copa contra el Lleida, cuando, expulsado, abandonó el estadio haciendo un corte de mangas. Teniendo todavía ficha con el Barcelona, se fue de gira por Suramérica con el Espanyol de Maguregui. Entonces el Betis le ofreció un contrato por tres temporadas. Allí quedan recuerdos de su boda y de sus excentricidades. Una mañana pidió cambio de 5.000 pesetas en billetes de 100, y a cada niño que le pedía un autógrafo le daba 20 duros. Bastaba decir que cualquiera podía ir de su parte a comer en un conocido restaurante que luego le pasaba la factura.Harto de que en Sevilla se hablara mejor de Mantilla que de él, se largó al Zaragoza. Momentos antes de coger el avión se dio cuenta de que no tenía dinero para pagar el billete: acababa de prestarle 100.000 pesetas a un amigo. Pasó un año en el Os Belenenses, regresó al Lloret y se retiró asegurando que el fútbol le aburría. Volvió fugazmente para jugar sin cobrar en el modesto Gimnàstic Iberiana, el club de su barrio. A partir de entonces su vida fue dando tumbos. Muchos de sus ex compañeros le ayudaron. Pasó muchas dificultades económicas y no acabó de resolver sus problemas con las drogas. Realizó algunos trabajos modestos, vivió como pudo y poco a poco fue dejándose de saber de él. La crónica de una muerte anunciada llegaría cuando José Cano López, Canito, aparecía muerto en la provincia de Tarragona, en La Pobla de Montornès. Apenas tenía 44 años, y había pasado sus últimos días postrado en una cama, consumido por el camino del exceso y por una larga enfermedad. Tuvo las mejores condiciones para el fútbol, tuvo el triunfo en la mano, y acabó triturado por una infancia durísima, porque muchos se aprovecharon de él y porque nunca logró apartarse del fatalismo de las drogas. Canito era todo corazón. Pudo haber sido uno de los mejores líberos de la historia del fútbol, pero acabó siendo una víctima más de esa trágica colección de juguetes rotos que sucumben al otro lado de la trinchera, en el lado más siniestro y oculto del mundo del fútbol. Canito fue mitad corazón de león, mitad juguete roto.